La carga emocional de la culpa.

La culpa nunca ha sido racional; distorsiona todas las facultades de la mente humana y las corrompe; nos quita la libertad de razonar y nos deja confundidos. Sin embargo, es una de las emociones más comunes y al mismo tiempo es una de las que más nos desgasta y daña de manera importante la autoestima.

Generalmente pensamos que una mala acción provoca culpa, pero no siempre es así. Incluso ante una misma conducta o situación, no todas las personas se sienten culpables. Nos puede pasar que ante determinada acción no sentimos culpa y llegamos a preguntar: “¿será que estoy siendo muy egoísta?”. Y esto es debido a que la culpa no está provocada por lo que hacemos, sino por la manera en que consideramos una situación y nos calificamos por ella.

El problema no está en reconocer que actuamos mal o que le causamos daño a alguien. Cuando nos detenemos en este punto y a partir de ellos corregimos, está bien. Ese reconocimiento es indispensable para poder relacionarnos y para tener una vida mejor, sin embargo, el problema es que decimos: “Hice esto… y está mal” o “No debería haber hecho esto y por lo tanto soy…”. Es entonces cuando nos ponemos una etiqueta negativa y nuestro pensamiento gira y gira alrededor de esa etiqueta devaluándonos y disminuyendo nuestra autoestima.

La culpa no sólo afecta nuestra salud mental, también nuestra salud física provocando dolores de cabeza, desórdenes estomacales y muchas otras molestias.

Recuerda que nuestras emociones no estás causadas por los hechos o las palabras de los demás, sino por lo que nosotros pensamos de esos hechos o palabras. Sin embargo, acercarte a pedir ayuda con un profesional te ayudará a comprender más sobre tus cargas emocionales y el impacto que generan en ti.

Lic. Ana Margarita Casillas
Psicóloga clínica /Psicoterapeuta de PSIPRE S.C.
lic.margarita@psicologosmonterrey.com.mx

 

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